miércoles, 18 de noviembre de 2009
Nombre
las letras
que se juntan para traerte.
No siempre venís.
A veces,
solo una parte
viene.
Una a una pronuncio
lo que te nombra
que casi nunca es suficiente.
Narracion
El viaje del héroe
el de todos los días.
Sale y vuelve cuando
no naufraga en alguna
noche.
Cumpliendo con el inconsciente
colectivo tomó la 502
y escribió después
unos versos mirando
por la ventanilla alguna chica.
El vivía casi
permanentemente en el
inconsciente.
7 pm
son los lugares preferidos por la luz.
La mirada se detiene en ellos,
aunque no nos demos cuenta.
El pensamiento se detiene también,
-y a veces tropieza- en los intersticios de la memoria,
aunque tampoco nos demos cuenta.
Así el olvido es también no darse cuenta.
miércoles, 29 de julio de 2009
Indivisible
a través del contexto,
un hombre que no es tal
sin su circunstancia,
y esta mirada que interpretas
en medio de un rostro que vibra:
tampoco esta sola.
Me lo prueba la realidad de la palabra
que se vuelve distinta
siendo la misma,
el pensamiento del hombre
que se forja en la circunstancia
volviéndose un misterio del azar,
y los ojos,
estos ojos que entenderías distintos en otra cara.
Forma y contenido
lo escencial es invisible a los ojos.
El principito.
Lo visible es sólo una parte
de lo invisible.
Anexágoras
Roberto Juarroz
Se sabe de las cosas
lo mismo que de los hombres se sabe.
Aquello que se nos muestra: la forma.
El contenido es siempre extraído
a través de la interpretación.
¿Cuánto será lo que no se muestra?
¿Cuánto más lo que no se sabe?
Digo más, porque ni siquiera se sabe con certeza
de lo que es mostrado.
Ni siquiera la forma escapa a la interpretación.
Hombre linterna
lanzada contra alguna cosa.
Un hombre de muchas luces
sería un hombre que cuenta
con muchas palabras
para encender muchas cosas.
mas sobre las palabras
desdibujando un texto,
como se desdibuja la casa
a medida que se apagan las luces
de los cuartos que la conforman.
Voy reduciendo el pensamiento
hasta las proximidades de mi cuerpo,
como quien recorta por los bordes
una figura de papel.
Quedan sólo algunas pocas palabras,
como baldosas sobre las que me paro.
Desde allí te miro.
Desde allí se construye un nuevo texto,
en un idioma que no puedo leer.
Lo que queda
ciegos de luz
velando el paisaje.
Paso por él,
Que es otro abrir de ojos más sensato.
Salgo del amor
Y se caen un ojo abierto y otro cerrado.
Y voy ahora con un par de ojos impares,
calcando una parte del paisaje.
jueves, 23 de abril de 2009
*-5/ = 88
se debe previamente mezclar otros;
el verde por ejemplo
es previamente azul y amarillo.
El pensamiento es algo similar,
aunque nunca se sabrá con exactitud
de que mezcla proviene.
Quizá pensar verde
no sea exactamente pensar en el verde,
quizá verde sea otra vez el resultado.
Es probable que hasta decir verde,
ni siquiera sea pensar verde.
Así cuando pensamos en el todo,
no pensamos todo.
Cuando penamos en el silencio,
mezclamos cosas que no son silencio.
Pero tal vez pensar el hombre,
sea ahora sí el resultado del hombre.
martes, 14 de abril de 2009
Realidad abierta
se desintegra lejos de aquí,
cuando ya no se puede vencer el aire.
Lo mismo sucede a la luz
a medida que penetra en la oscura noche.
El pensamiento, tampoco es ajeno y avanza,
consume palabras y en un momento
comienza a realentarse.
Se detiene finalmente
cuando no hay mas palabras,
empantanado en el balbuceo del sinlenguaje
como quien se interna en la arena movediza.
¿Es aquí donde todo termina?
¿Y si los signos se invierten
y el final no es sino el principio?
¿Si lo que sobresale del mar
es sólo un eco de la profundidad?
Un beso se adelanta al silencio
y extingue la voz,
unos ojos se anticipan a la oscuridad
e interrumpen la visión.
El asombro detiene el pensamiento
antes que se termine el abecedario.
Se comprueba así en un segundo
la existencia de lo invisible.
lunes, 9 de marzo de 2009
Escritos sobre el tiempo
También cuenta sensaciones, que no se pueden contar con palabras, como tampoco se puede contar el tiempo, sin caer en el absurdo de hacerlo en treinta renglones con aquello que duro tres minutos, o bien su contracara, que es leer en tres minutos, lo que tardo mas de treinta en hacerse.
El mundo, punto de partida; el primer pensamiento se lo lleva la existencia inseparable del mundo. Luego aparece el departamento, la habitación como la forma que toma el mundo en ese momento frente a uno. Ya con los ojos abiertos dejó de ver para sentir esa mano que te aprieta algo adentro de la panza. Se recobra la visión; una mueca, como el signo de la sonrisa que se dibuja tras la boca. El cabello es la señal inequívoca primero de la luz y fugazmente después conducente hacia una especulación horaria.
Vos. Nuevo punto de partida, la mueca que se convierte en la parte visible de la sonrisa invisible. La mano que aprieta el estómago se parece a tu mano. Los ojos se cierran en vos; el mundo. Pensó antes de volverse a dormir.
El reloj dice las diez. Pero también dice algo más, algo que no se dice con agujas como por ejemplo que son de la mañana y no de la noche.
Esa hora, que se congela en un ángulo obtuso, sólo si el vistazo es rápido y certero, parece ser un signo.
¿ Cuál será el mensaje entre lineas? ¿Qué es lo que flota entre horas y agujas?
La sensación parece decirlo a gritos, pero ¿ Cómo decodificarlos en palabras?
Resignación. pero esta no es una sensación, es una consecuencia. Es cierto que las sensaciones también lo son, pero más que nada son causa.
Y es en ese momento donde aparece ella. Entonces aparecen las palabras. La palabra ella y la palabra sentido.
Y las agujas se abren, y se pierden entre sus pelos enredados, y dejan de girar, y los ángulos también se abren, como una sonrisa, como la mañana en sus ojos. Y hasta yo me abro;
al punto de desaparecer.
viernes, 6 de marzo de 2009
Collares
Hombres que se cuelgan,
de las tetas, de los ojos,
de los balcones por los pelos que sostienen.
Aretes que penden,
De la oreja y de la luna.
Pendientes y prendidos los miran,

Hombres colgados
De la nada.*
* Pueden dos mujeres ser una, o todas las mujeres. Puede un poema contener otro poema distinto, pero que diga lo mismo.
Todo cuelga de igual manera.
* Toda visión merece una segunda visión,
como un poema merece ser leído dos veces.
(Alguien sugirió que los hombres estaban perdidos en los ojos de la teta que miraba a la luna desde el balcón. Nosotros reconocemos esto, pero insistimos en los collares.)
miércoles, 4 de marzo de 2009
Por siempre Juarroz
El candelabro de los brazos largos
no elimina el asombro
que duplica el azogue
detrás del corazón de los espejos.
Cuando logramos apagar las velas
que en nuestros vagos ritos
nutren los molinillos de oraciones,
los espejos van formando en su fondo
la asombrada figura
de una boca que ya no necesita
palabras para hablarnos.
Sólo así comprendemos
que hasta el menor de los reflejos
es una imagen del origen,
un eco del silencio inaugural.
11
Detenerse ante el asombro
que se despliega en el gesto de la rosa
o en la maravillada tertulia
que entablan los colores y los pájaros
sobre la franja insegura del atardecer,
equivale a asombrarse del asombro.
Aparece entonces una nueva inocencia,
más esencial que la primera.
Sólo en ella germina
el asombro definitivo:
el reconocimiento a través de las máscaras.
La salvación por el asombro.
Undécima Poesía Vertical 1988 -III-
_____________
quitar el empapelado del cuarto,
pelar una fruta.
No detenerse en la tela,
la pared o la pulpa;
seguir quitando capas hasta el silencio.
Desnudar la realidad
hasta escuchar el eco del silencio original.
Un lector
a mí m enorgullecen las que he leído.
No habré sido un filólogo,
no habré inquirido las declinaciones, los modos, la laboriosa mutación de las letras,
la de que se endurece en te,
la equivalencia de la ge y de la ka,
pero a lo largo de mis años he profesado
la pasión del lenguaje.
Mis noches están llenas de Virgilio;
haber sabido y haber olvidado el latín
es una posesión, porque el olvido
es una de las formas de la memoria, su vago sótano,
la otra cara secreta de la moneda.
Cuando en mis ojos se borraron
las vanas apariencias queridas,
los rostros y la página,
me di al estudio del lenguaje de hierro
que usaron mis mayores para cantar
espadas y soledades,
y ahora, a través de siete siglos,
desde la Última Thule,
tu voz me llega, Snorri Sturluson.
El joven, ante el libro, se impone una disciplina precisa
y lo hace en pos de un conocimiento preciso;
a mis años, toda empresa es una aventura
que linda con la noche.
NO a acabaré de descifrar las antiguas lenguas del Norte,
no hundiré las manos ansiosas en el oro de Sigurd;
la tarea que emprendo es ilimitada
y ha de acompañarme hasta el fin,
no menos misteriosa que el universo
y que yo, el aprendiz.
Elegio de la sombra. 1969
martes, 3 de marzo de 2009
Los Justos
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta pagina, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra hay Stevenson.
El que prefiero que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.
Las cosas II
Como regresa la abeja de vez en cuando a la flor.
Insistir también con el cuerpo,
Como insiste el pensamiento o el martillo.
Convencerse del tiempo,
Como convence la tumba a la viuda.
Hacerlo hasta agotarlas,
Como las gotas al fuego.
Es la única manera de no volver.
Hay algo
como hay algo en los pájaros
que sabe en que dirección se debe migrar.
Un sentido oculto.
Hay algo en vos que me habla
y no sos exactamente vos.
Como no son exactamente olvidos
los que alguna memoria consulta para informar luego
Ojos que brillan como la luz en el vidrio
cuerpos que se reconocen
si no fuéramos humanos,
hablaríamos sen duda de olfato.
Hay algo en mí que sabe de vos,
algo que sabe de mí,
más de lo que se yo.
martes, 17 de febrero de 2009
se parece a una danza,
Es como pintar,
Es beber el hambre,
Es siempre aspirar a sintonizar,
Es cruzar un puente,
Es que uno mas uno no sea dos,
Es un poema,
Un beso es siempre mas que un beso.

Un buen poema es una contribución a la realidad. El mundo nunca es el mismo una vez que un buen poema se ha añadido a la misma.
"La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo." Con esta frase de Dylan comienza la película de Eliseo Subiela, El lado escuro del corazón.
"O meke me a mask" esta cita, que pertenece a un poema del Galés, fue colocado por Cortázar como cita al cuento El perseguidor, dedicado a Charlie Parker.
El mismísimo Robert Zimmermann (Bobby) tomo el nombre de Bob Dylan por la admiración que le tenía a Dylan Thomas.
Amor
Beso a la tela,
viernes, 13 de febrero de 2009

Buscar una cosa
Es siempre encontrar otra.
Así, para hallar algo,
Hay que buscar lo que no es.
Buscar el pájaro para encontrar a la rosa,
Buscar el amor para hallar el exilio,
Buscar la nada para descubrir un hombre,
Ir hacia atrás para ir hacia delante.
La clave del camino,
Más que en sus bifurcaciones,
Su sospechoso comienzo
O su dudoso final,
Está en su cáustico humor
De su doble sentido.
Siempre se llega,
Pero a otra parte.
Toda pasa,
Pero a la inversa.
Roberto Juarroz
jueves, 12 de febrero de 2009
Siestas Urgentes
Tiempo que engorda al olvido.
Acto subversivo de salirse por un momento.
Dejar de ser útil,
Que no significa ser inútil.
Sacar la cabeza por la ventanilla,
Son siestas urgentes.
Más sobre el lenguaje
como si todas fueran primeras cosas.
Mirar,
como si todas las visiones,
fueran primeras miradas.
Ver el mar;
pero sin galileo.
Una luz;
pero sin la clase de elctrecidad.
Una mujer;
sin la madre.
Arrancar las flores como Alberto Caeiro,
la primera inocencia de A. Machado,
los nuevos ojos de Proust.
Que todo paisaje sea un nuevo paisaje.
toda mujer sea primera mujer.
Tomar el aire con los pulmones de Adán.
No interpretar nada.
En última instancia,
hacerlo con la inocencia del que acaba de llegar.
miércoles, 4 de febrero de 2009
La lluvia que no llovió
que el viento separó,
como las palabras que quedaron sin decir,
y el tiempo tapo:
regresan siempre.
Quizás no como lluvia,
ni como palabras;
pero es probable que tengan que ver
con este arroyo,
que sean parte del abecedario invisible
que teje esta visión.
martes, 3 de febrero de 2009
Submarino
En busca de profundidad.
Hacerlo pero en la cama,
En busca del sueño perdido.
Girarse como se gira un caleidoscopio,
Buscando la misma figura que acaba de pasar.
Al despertar,
Sólo sospechas y transpiración frente al espejo.
lunes, 2 de febrero de 2009
Las cosas I
Intentan perpetuarse,
Ocultan posibles escapes.
Se aferran,
pelean seriamente,
buscan refuerzos y los encuentran;
Insisten.
Increíblemente las reminiscencias resisten,
y siempre queda una gota por caer,
que exige mas fuerza al estrujar.
Pero por imposible que parezca,
en algún momento,
se agotan.
viernes, 30 de enero de 2009
Andábamos sin pensarnos
La peor hora
y hay razones para sospechar que es verdad.
Espera a la vulta de la esquina,
y uno nunca esta muy lejos de la esquina.
-siempre se esta saliendo, o bien se esta llegando.-
El miedo a que todo termine;
a volver a caer,
pero con el adicional que cada nueva caída,
multiplica el dolor al cuadrado.
Dolor que es en parte el fracaso,
del pensamiento y del sentimiento.
Fracaso generacional,
de la flor y de la esperanza.
Los espejos que reflejan las agujas
de la peor hora.
Sin embargo hay palabras que salen a luchar,
por los relojes sin agujas,
las esquinas sin rincones.
Palabras que van haciendo el poema
como a la vida,
que dan vuelta a la esquina
como a la página.
miércoles, 21 de enero de 2009
El dedo meñique del cienpiés.*
El punto desde donde surge la posterior reacción en cadena.
Surgen así más emociones y estas palabras.
Todo lo que se diga después,
Esto y lo de Uds. Lo que sigue.
Hay que buscarlo en aquél acontecimiento.
Mala educación
Especialmente la cara en todas sus cavidades.
Los dos ojos de la nariz se repliegan o constriñen,
Como una Raba en aceite hirviendo.
Fugazmente se cruza la vergüenza,
Que no puede convencer a nadie.
La boca grita con mucha fuerza,
Y expulsa –a los que verdaderamente gritaron-
Estos venían de todos lados,
Pero da la sensación como si rozaran los ojos y el lado de adentro de la nariz.
-el verdadero lado de adentro, del otro lado de la cara-
Y salieron volando.
El suspiro, la memoria que proyectaba
la imagen bastante fidedigna de las caras de los demás comensales,
la vergüenza vuelve y se apodera,
como si nunca hubiese huido despavorida
El plato de fideos
Alguien dice Achís!
(el lector puede decir enfatizando: H achís!)