Hombres que se cuelgan,
de las tetas, de los ojos,
de los balcones por los pelos que sostienen.
Aretes que penden,
De la oreja y de la luna.
Pendientes y prendidos los miran,

Hombres colgados
De la nada.*
* Pueden dos mujeres ser una, o todas las mujeres. Puede un poema contener otro poema distinto, pero que diga lo mismo.
Todo cuelga de igual manera.
* Toda visión merece una segunda visión,
como un poema merece ser leído dos veces.
(Alguien sugirió que los hombres estaban perdidos en los ojos de la teta que miraba a la luna desde el balcón. Nosotros reconocemos esto, pero insistimos en los collares.)
1 comentario:
Collares que se cuelgan las mujeres para esconder los ojos de las tetas que miran a los hombres que reconocen que las miran, pero insisten en los collares... hermoso espiral, hermoso poema de inocentes verdades.
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