miércoles, 3 de diciembre de 2008

I

Combinaciones de tiempo y espacio en un punto,
hacen lo irrepetible.
Lo ultimo pero también lo primero.
Un punto tan pequeño,
tan distinto, tan hermético:
como una persona.
Un punto tan subjetivo,
tan limitado por el abismo como un poema.
Un punto tan infinito,
tan improbable pero posible como un mundo.

Un punto adivinando otro punto,
una mirada y unos ojos;
los míos y los que veo: los tuyos.