viernes, 18 de abril de 2008

Vertical

Se puede descender hasta las profundidades,
nadar en el abismo repleto de la nada.
Volar por ese vacío que es el espacio.

En el viaje encontrar islas coloridas,
cubiertas, re-cubiertas y sin des-cubrir
Se puede seguir bajando,
pero de pronto,
casi inevitablemente se comienza a subir.
Verticalmente, sin escalas,
trepando por el cielo,
que es tan profundo como el mar.

Puede ser que el subir produzca vértigo,
pero luego de un tiempo se acostumbra,
a los colores claros y livianos.
La sensación de sensatez invade el espacio entre las cosas,
a medida que el aire desciende acariciando el cuerpo.

El viaje se interrumpe,
cuando se choca con el ombligo de Dios.