lunes, 21 de abril de 2008

Más difícil


El afán de encasillar,
De encuadrarlo todo.
Hasta el aire es objeto de enfrasque.
Las palabras corren suerte de sujeción,
Dentro de un cuadrado de márgenes.

Más difícil es detenerlas.

Siempre hay una llave que abre paréntesis,
Márgenes que sin remedio ceden ante la fuerza
O ante la insinuación.
Hojas que se entregan
Incluso boca abajo.

Imposible detenerse.

Los límites se estiran siempre,
Mientras se aferran con uñas y dientes
Desaparecen suavemente como un hilo que de fino escapa a la visión.
No se distingue lo que desde dentro sobrepasa el margen,
De lo que vive fuera
Y a saltos de cabeza deja de lado el borde.

Los bordes son también limitados
Y hasta el límite tiene un borde.

Más difícil es detenerlos.