jueves, 1 de julio de 2010

3:58

La tinta no sale,
no dibuja,
no se desliza no se acopla.
Es más bien un filo
seco que raya
el papel
incómodo que no quiere
ser escrito.

La moneda tiene dos caras
iguales que saben
caer y engañar.

Estas desnuda
sin sentido como la bocina
del tren a lo lejos
que alerta al que cruzará
de todos modos.